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11/12/2021

El Cóndor más carroñero

El mes pasado cumplió sesenta y cinco años de muerto León María Lozano, el vendedor de quesos y cobrador de impuestos en la galería de Tuluá que por un golpe del destino se convirtió en el paladín del conservatismo más cavernario del Valle del Cauca.

(Sobre la violencia en el Valle y el accionar de León María Lozano, "El Cóndor" y sus "pajaros", puede consutarse EL BANDOLERISMO EN EL VALLE DEL CAUCA - 1946-1966 del historiador JHONNY DELGADO MADROÑERO)

Conocido en el mundo criminal con el alias de “El Cóndor”, fue el terror en este Departamento -sobre todo en el centro y norte del Valle- por su accionar implacable en los hechos que se conocen como La Violencia y en la cual tuvo protagonismo de primer orden, aunque se dice que jamás disparó un arma contra una persona, pues solamente fue el determinador de los miles de asesinatos políticos que se cometieron entre 1948 y 1956 bajo las banderas del partido conservador y del Sagrado Corazón de Jesús.

¿Se necesita jalar el gatillo para ser un asesino?

Desde luego que no. León María Lozano, alias “El Cóndor”, lo fue porque en Tuluá, desde el patio de su casa en el barrio Salesianos, desde una mesa del Happy Bar o desde la sede del directorio del partido, en la calle 23 con carrera 26 y con la potestad otorgada por Laureano Gómez y Nicolás Borrero Olano y Gustavo Rojas Pinilla y la bendición del clero católico, como un dios tuvo en sus manos la vida de todos los vallecaucanos liberales y decidió la muerte de miles de ellos.

(Para una aproximación a la vida de León María Lozano, alias "El Cóndor", léase el artículo periodístico LOS SECRETOS DEL REY DE LOS PÁJAROS DE LA VIOLENCIA de JORGE IVÁN POSADA)

“El Cóndor" no fue el rey de las aves, sino de los “pájaros” de todo el departamento. La historia dice que muchos contrarios políticos en su ciudad tuvieron que rendir cuentas ante él y, de inmediato, ante Dios. La historia también dice que su dedo índice señaló hacia la cordillera y otros lugares, donde se cometieron las masacres que no dejaremos de mencionar para que la amnesia histórica no las oculte: La de la Casa Liberal en Cali, la de Betania, la de Ceilán, para solo mencionar tres que dejaron saldo de más de quinientos muertos y que fueron cometidas, coincidentemente, en el mes de octubre, pero de 1949.

Lastimosamente, esos episodio y ese siniestro personaje van cayendo en el olvido por parte de las generaciones actuales, descendientes de quienes la padecieron de forma directa o de quienes fueron protagonistas, como víctimas, victimarios, cómplices o testigos mudos. Tal vez ello obedezca a que la Violencia se convirtió en otras violencias y nadie quiere acumular dolores y recuerdos señalados por la muerte. Pero no podemos perder la memoria. Si lo hacemos, estaremos cargando en nuestra conciencia con un dolor centenario que aún no cesa porque la ambición de los poderosos tampoco.

Sobra decir que León María fue el ídolo de una secta sanguinaria que tuvo la desfachatez de fijarle placa , precisamente en el Directorio Conservador de Tuluá, exaltando su "valor" y el "honor" de morir por el partido.

Y aunque parezca mentira, cincuenta años después de su muerte, el mismo directorio, junto con familiares apegados a su conveniente versión, le rindió homenaje evocativo de épocas gloriosas para ellos, pero nefastas para otros. ¡Claro! Es que estamos en el país que fue consagrado al corazón de Jesús mientras el corazón de sus gobernantes estaba consagrado a la injusticia, la inequidad, el odio.

(Al respecto, léase el artículo publicado por la redacción de El Tiempo con el título de EL 'CÓNDOR' LOZANO TUVO SU HOMENAJE EN TULUÁ, LA ACADEMIA DE HISOTIRA NO LO VE CON BUENOS OJOS)

No debemos olvidar. Quienes pierden la memoria siguen cometiendo los mismos errores históricos, siguen alimentando el mismo odio en los descendientes de las víctimarios. Y de los victimas, por supuesto.

10/12/2021

GRACIAS, PERO...

Recibí la semana pasada por vía virtual un comunicado suscrito conjuntamente por el alcalde municipal y el secretario de cultura y turismo del municipio de Roldanillo, cuyo contenido me permito transcribir de forma textual:

Cordial saludo.
La Administración Municipal y la Secretaría de Cultura y Turismo dentro del marco de la celebración del mes del artista nacional realizaremos una actividad artístico cultural como homenaje a nuestros artistas Roldanillenses denimonado "ROLDANILLO CONTIGO"
En esta celebración le rendiremos a usted un merecido reconocimiento y exhaltación "POR SU APORTE CULTURAL, SENTIDO DE PERTENENCIA POR LO NUESTRO E INVALUABLE CALIDAD HUMANA QUE LE HAN REPRESENTADO EL APRECIO Y QUERER DE NUESTRA "TIERRA DEL ALMA Y PUEBLO MAGICO".
Por tal motivo queremos contar con su digna e importante presencia en este acto solemne que se realizará el día jueves 14 de octubre del año en curso a partir de las 6:30 p.m. en las instalaciones del Club Social Los Gorrones.

Dado que en dos ocasiones no recibí respuesta de la administración municipal de Roldanillo a sendas peticiones escritas que envié al portal web de la alcaldía (seguramente no fueron leídas ni consideradas) no voy a perder mi tiempo enviando estos párrafos que, muy posiblemente, tampoco serán tenidos en cuenta. Así que, en esta ocasión, lo haré de manera pública y en los siguientes términos:

Debo expresar mi agradecimiento por el "...merecido reconocimiento y exaltación" que la actual administración municipal de Roldanillo ha previsto para mí. Sin embargo, también debo advertir que mi gratitud obedece a un simple gesto de cortesía recíproca y de ninguna manera está acompañada de mi aceptación. Si, digámoslo de una vez: declino el homenaje. Y también expreso mis razones.

Empiezo aclarando algo: No soy artista. Es cierto que mi trayectoria en el campo literario va sobrepasando los cincuenta años, lapso en el cual he logrado algunas publicaciones; sin embargo, eso no me hace sentir "artista". Si escribo es, en primer lugar, por gusto, en segundo lugar por vicio y ahora porque ya no tengo más que hacer. Si alguien me lee, está bien y me complace, pero no me hace sentir mejor que el zapatero o cualquier otro artesano. Si nadie me lee, no me importa ni me afecta en nada. Quizá por eso jamás he buscado reconocimientos ni tengo colección de trofeos, ni he gestionado ningún contrato de servicio literario con ningún ente gubernamental y menos he lagarteado un favor editorial de tipo oficial. No he buscado subir por la escala de las competencias. Mis libros se han ido dando sin ser consecuencia de un objetivo publicitario y por eso han salido a la luz sin afanes, unas veces en seguidilla y otras veces después de largos recesos, pero nunca porque yo los haya forzado a nacer. De modo que a todo lo que he hecho -con más intención de divertimento personal que de afán megalómano- no le doy la jerarquía de APORTE CULTURAL

De otro lado, no sé en qué momento habré mostrado mi supuesto SENTIDO DE PERTENENCIA POR LO NUESTRO, pues la verdad es que soy un desarraigado, un exiliado de mí mismo. Repitiendo a Facundo Cabral, no soy de aquí ni soy de allá, es decir: En toda parte me presento como un forastero de la vida y Con el paso de los años he reducido mi territorio social y el entorno vital al único espacio que necesito para respirar y transcurrir diariamente, limitándolo a los doce metros cuadrados del cuarto donde trabajo. Ese es mi territorio. Hasta ahí llega mi sentido de pertenencia. Ya en un contexto donde se supone que he debido desarrollar una actitud positiva y consciente respecto del pueblo donde vivo y con relación a otras personas en las que debería verme reflejado por estar identificado con sus valores y costumbres, debo decirles que me he hecho a la idea que mis amigos están lejos, que no tengo patria -ni grande ni chica- pues la patria es un mero concepto y como tal me es ajeno el que tienen los "patriotas". En el sentido literal de la palabra, es decir: en cuanto a la connotación de propiedad, hay asumir que carezco de ese valor. No me aferro a nada que represente un lastre cuantificable. No me importa si tengo o no porque, en últimas, poco necesito. Nada es mío. Nada me pertenece.

En cuanto a la CALIDAD HUMANA que hipotéticamente me representa -según el consabido comunicado- me queda una duda, pues todos tenemos calidad humana, desde el hombre más rico de este país hasta el miserable que come los desperdicios arrojados al tarro de la basura. Lo que se debió aclarar es cuál “calidad humana”, es decir: bajo qué parámetros valorativos cree la administración municipal que puede ubicarme, teniendo en cuenta que la oficialidad nacional, tan dada a la estratificación social, me encasilló en el estrato 3, donde me cobran servicios públicos como si fuera del estrato 4, hago aportes a salud como si tuviera ingresos de estrato 5 y sobrevivo como cualquier colombiano del estrato 1. Quizá supusieron, según los estrecho concepto que manejan, que en cuanto a "calidad humana", yo podría ser alguien que cuida interesadamente de las relaciones con los demás, que me gusta hacer y rehacer vínculos afectivos y pertenezco a esa particular clase de los que ven todo a través de cristales color rosa. Pues permítanme decirles que no. Soy todo lo contrario y algo más, ya que no encajo -seguro que ya no encajaré- en la estructura tribal que algunos sociólogos llaman “el rebaño”. Soy asocial (no antisocial, aclaro) por algún trastorno que no puedo ocultar y eso me aparta de los círculos sociales, de los clubes, de las asociaciones, de todo grupo. Me considero, además, un escéptico compulsivo, lo que produce rechazo de los hombres de mucha fe y me margina de ese redil. Y como soy, de igual manera, un viejo que habla y obra con osadía, mi CALIDAD HUMANA está en entredicho según la visión y la vara con que la oficialidad y la “gente de bien” de esta aldea miden a las personas para acogerlas según estén o no de acuerdo con ellas. Mi actitud y mi estilo de vida van en contravía de esa visión. Pero esa es la actitud y ese es el estilo de vida que elegí, precisamente, porque me aísla de muchas circunstancias que me fastidian. Entre ellas los homenajes, los reconocimientos.

Desde luego que nada de lo anterior llega a generar o representar EL APRECIO Y EL QUERER DE LA “TIERRA DEL ALMA” Y EL “PUEBLO MÁGICO”. Ni más faltaba que fuera así. En una tierra sin alma y cuyo concepto de pueblo mágico no he podido entender, el aprecio, si bien no sobra y en algunos mementos especiales lo he sentido de mis amigos y conocidos, en este particular caso no va más allá de un formulismo galante representado por la zalamería que tanto prodigan los políticos en épocas cercanas a elecciones. No, no es cierto que el aprecio y el querer me lluevan como en el diluvio de la fábula bíblica.

Finalmente (aunque debió ser lo primero) y como complemento de lo anterior, considero -y lo he dicho en otras oportunidades- que los homenajes oficiales no son más que otro acto político muy similar a la inauguración de la sede de cualquier cosa o la entrega de algunos metros de concreto, para solo citar los más comunes y del excelso gusto de la administración pública. En unos y otros, el oferente termina desplazando al homenajeado y se convierte en el objeto de los elogios. Después de todo, es el gobernante, ya sea nacional o veredal, a quien todos ponderan por el espíritu progresista, la vocación de servicio desinteresado, la capacidad de gestión, pero sobre todo -volviendo a lo que nos ocupa- por la generosidad demostrada mediante el reconocimiento, exaltación y apoyo irrestricto al destacado cultor de… de cualquier embeleco cultural o artístico. Pienso que hay dos tipos de homenajes: El que se rinde a quienes han oficiado como genuflexos permanentes y no abren la boca ni siquiera para bostezar un inofensivo desacuerdo. Y el que se teje pacientemente, como un tapaboca contra peligrosas pandemias, para acallar a los que siempre están cuestionando, criticando, poniendo el dedo en la llaga y las actuaciones oficiales en evidencia.

Por eso, permítanme declinar a ese homenaje. Viniendo de la oficialidad gubernamental, esa que yo cuestiono y critico con frecuencia y con dureza, no sería consecuente ni coherente de mi parte aceptarlo... Entonces, GRACIAS, PERO NO. En el mercado deontológico un cartón honorífico no vale tanto como mi independencia como escritor y mi dignidad personal. Éstas permanecerán aferrada a mis convicciones hasta el final. En cambio, ese cartón iría al mismo lugar a donde han ido a parar mis diplomas y demás certificados académicos y profesionales: al cesto de la basura.

8/15/2021

Que en paz descanse


EL LEGADO DEL MECENAS

 2 días hace
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Por: Leonardo Puentes

 

El mecenazgo es tal vez, uno de los tópicos que más controversia y crítica genera de nuestro lacerado sistema democrático representativo. Y no es para nada una trapisonda moderna, es un debate que se ha dado desde tiempos remotos. El historiador Tito Livio en la Roma del siglo I ya exponía sus diferencias con las malas prácticas para hacerse con el poder de los más influyentes y las mañas corruptas de los patricios y quienes ostentaban serlo. De hecho las “Lex” o leyes romanas ya ponían la lupa sobre los apoyos o los financiaciones de campañas.

La paradójica “Lex Julia” qué promulgó el mismo Julio César mientras aún era Cónsul, prohibía y castigaba con severas multas y destierro a quién tomase las riquezas del tesoro público para empresas personales, o fiscalizaba los recursos que regalaban los terceros. No obstante para poder ser cónsul, Julio César tuvo que hacerlo. Plutarco así lo advirtió:

«Cuando el tribuno Metello trató de impedirle que tomase dinero de las reservas del Estado, citando algunas leyes que vetaban tocarlo, él respondió que el tiempo de las armas es distinto al de las leyes… y se encaminó hacia las puertas del Tesoro»

Hoy, Tito Livio y Plutarco estarían absortos leyendo en Colombia ese mismo y modernizado sistema de gobierno donde los mecenas criollos son quienes tienen el poder, pero que lo filtran mediante un multicolor órgano legislativo y ejecutivo. Un sistema que ante el “populus” se expone como un escenario de actores antagónicos, pero que tras bambalinas está orquestado por los mismos patricios, quienes al final son quienes realmente gobiernan. Los políticos son solo una pieza más del ajedrez y tienen que moverse como alfiles o caballos, no pueden salirse ni un cuadro de su papel, por que los patricios les financiaron y el juego debe ceñirse al libreto.

Desde el ex Senador Álvaro Uribe Vélez a la alcaldesa Claudia López, aquí publicamos para su consulta, la lista completa de congresistas y dirigentes políticos que recibieron financiación de alguna o varias de las empresas pertenecientes al grupo Ardilla Lülle en las justas electorales de 2018 y 2019.

Vale la pena recordar que el empresario y mecenas político Carlos Ardila Lülle consolidó una organización empresarial hoy integrada por 80 compañías a nivel nacional. Empresas de bebidas como Postobón, Central Cervecera de Colombia, Nueva Generación de Bebidas, Pepsico. Empresas alimenticias como Nutrium y Bary. Compañias de telecomunicaciones como Canal RCN, RCN Nuestra Tele Internacional, NTN24, RCN Radio, RCN Mundo, Gaira Música Local, Vista Producciones, Centauro Comunicaciones, Nuestra Tele USA, Zona Play, Win Sports y Win Sports+, RCN Antena 2 TV, DirecTV (Colombia), el periódico La República.

En el Sector agroindustrial, Ardila Lülle posee Incauca, Ingenio Risaralda, Ingenio Providencia, Ingenio Presidente Benito Juárez, Bananal S.A., Cipreses de Colombia S.A., Núcleos de Colombia S.A., Sucroal S.A, Sociedad Comercializadora Int. de Azúcares y Mieles S.A.

En la construcción cuentan con Skinco Colombit S.A. empresa dedicada a fabricación de tanques y tejas. En el sector automotor cuentan con el concesionario Los Coches S.A., en el sector textil y confecciones con Kaltex Sudamérica y en el de transportes con Edinsa.

Ardila Lülle también es propietario de la Corredora de Seguros Aress, de la empresa de recipientes plásticos y metálicos Iberplast, la firma de marketing VALER MÁS y del club deportivo Atlético Nacional tanto masculino como femenino.

Los datos a continuación revelados, muestran el mapa de poder que dibujó por años este empresario y que se cimientan como el legado de su poder en el país político, que gústenos o no, hemos heredamos todos los colombianos.

Campañas financiadas por POSTOBON:

Álvaro Uribe Vélez Centro Democrático Senado $ 100.000.000
José Daniel López Jiménez Cambio Radical Senado $ 18.000.000

Campañas financiadas por RCN:

Paloma Valencia Laserna Centro Democrático Senado $ 50.000.000
María del Rosario Guerra Centro Democrático Senado $ 28.297.206
Paola Holguín Moreno Centro Democrático Senado $ 30.000.000
Carlos Felipe Mejía Mejía Centro Democrático Senado $ 29.464.960
Nicolás Pérez Vásquez Centro Democrático Senado $ 19.897.550
Ciro Ramírez Cortés Centro Democrático Senado $ 30.000.000
Gabriel Jaime Velásco Ocampo Centro Democrático Senado $ 30.000.000
Santiago Valencia González Centro Democrático Senado $ 29.894.330
Enrique Cabrales Baquero Centro Democrático Cámara $ 19.958.190
Gabriel Santos García Centro Democrático Cámara $ 19.574.520
Samuel Hoyos Mejía Centro Democrático Cámara $ 40.000.000
José Jaime Uscategui Centro Democrático Cámara $ 20.000.000
David Barguil Assis P. Conservador Senado $ 9.797.500
Efraín Cepeda Sarabia P. Conservador Senado $ 9.973.255
Soledad Tamayo Tamayo P. Conservador Senado $ 19.000.000
Juan Diego Gómez Jiménez P. Conservador Senado $ 20.000.000
Juan Samy Merheg P. Conservador Senado $ 29.973.790
Myriam Paredes Aguirre P. Conservador Senado $ 4.150.000
Carlos Enriquez Maya (QEPD) P. Conservador Senado $ 30.000.000
Esperanza Andrade P. Conservador Senado $ 10.000.000
Juan Carlos Wills Ospina P. Conservador Cámara $ 20.000.000
Juan Carlos García Gómez P. Conservador Cámara $ 29.937.120
Antanas Mockus Sivickas P. Verde Senado $ 59.789.600
Jorge Londoño Ulloa P. Verde Senado $ 39.957.900
Sandra Liliana Ortíz Nova P. Verde Senado $ 29.899.260
Angélica Lozano Correa P. Verde Senado $ 39.961.460
Iván Name Vásquez P. Verde Senado $ 39.935.120
Antonio Sanguino Páez P. Verde Senado $ 30.000.000
Juanita Goebertus Estrada P. Verde Cámara $ 29.981.630
Diego Laserna P. Verde Concejo Btá $ 24.815.000
Martín Rivera Alzate P. Verde Concejo Btá $ 4.759.000
Maritza Martínez Aristizabal P. de la U Senado $ 30.000.000
José David Name Cardozo P. de la U Senado $ 20.000.000
Andrés García Zuccardi P. de la U Senado $ 20.000.000
Armando Benedetti Villaneda P. de la U Senado $ 59.956.400
Bérner Zambrano Eraso P. de la U Senado $ 29.999.760
Germán Hoyos Giraldo P. de la U Senado $ 20.000.000
Roy Barreras Montealegre P. de la U Senado $ 59.986.290
María Victoria Vargas P. Liberal Concejo Btá $ 19.958.680
Samir Abisambra Vesga P. Liberal Concejo Btá $ 20.000.000
Manuel Sarmiento Arguello Polo (Dignidad) Concejo Btá $ 9.978.000

Campañas financiadas por INCAUCA S.A.:

Humberto Rafael Amín Martelo Centro Democrático Concejo Btá $ 5.000.000

Campañas financiadas por INGENIO RISARALDA S.A.:

Alejandro Corrales Escobar Centro Democrático Senado $ 9.000.000

Campañas financiadas por ARESS CORREDORES DE SEGUROS S.A.:

Claudia Nayibe López Hernández P. Verde Alcaldía Btá $ 80.000.000

Campañas financiadas por IBERPLAST S.A.:

Álvaro Uribe Vélez Centro Democrático Senado $ 100.000.000
Gabriel Santos García Centro Democrático Cámara $ 20.000.000

Postdata:
Se me ocurre una reflexión en voz baja. En Colombia, el sistema electoral no debería agrupar ni suscribir los diversos candidatos por “partidos políticos”, deberían estar clasificados por partidos de mecenazgos, por ejemplo: El partido de Ardila Llüle, el partido de Gilinski, de Sarmiento Angulo, de los Santo Domingo, aún cuando varios se peleen por los mismos gallos, sería este un sistema más honesto con el elector y más franco para el mecenas

7/23/2021

Acuavalle, más por vos que sos tan web on

 Cuando uno pensaba que los bandidos de administración pública ya habían abusado lo suficiente de la gente menos favorecida, cuando uno creía que los que se disfrazan de empresarios para meter -como vulgares carteristas- la mano en el bolsillo de los consumidores ya habían hecho su agosto, llega Acuavalle y raspa la olla para robarnos los pocos centavos que nos deja esa bacrim conformada por los dos sectores antes mencionados.

¿Ya se enteró de lo que le está cobrando Acuavalle en su factura de este mes? Es de suponer que no, pues usted es de los que recoge la hojita que le tiraron por debajo de la puerta, mira cuánto debe pagar y la pone con las demás cuentas de cobro. Claro, usted no ha visto que le estan cobrando  una couta diferida por Covid 19, con intereses y todo. Sí, así como lo oye: 

¡UNA CUOTA DIFERIDA POR COVID 19!

Aquí les muestro:

Me disculpan la excesiva ignorancia, pero no se en qué momento Acuavalle, empresa que es cuestionada por su mal servicio y abuso con los usuarios, se convirtió en cobradora de cosas que se inventan los que ponen el ojo en el billete fácil  y que nada tienen que ver ni con su razón social ni con su naturaleza. A no ser que el agua que nos vende Acuavalle a precio de usura esté contaminada con el famoso virus. 

¿Quién ordenó el cobro por Covid? ¿Por qué se está cobrando algo que corresponde a un Estado cuya prioridad debe ser la salud, la educación y la promoción del empleo? ¿Quién autorizó a Acuavalle ese cobro? ¿A manos de quién va ese recaudo? ¿Qué se va a hacer con esa plata, además de lo que todo el mundo sabe? ¿Por qué se está adicionando un interés que equivale al 4.8%? Acuavalle, cuyo lema completo debería ser: "Más por vos que sos tan web on", debe responder a los anteriores interrogantes. 

Ahí tienen, pues, a una dirigencia que no quiere escuchar a la gente del pueblo y, al contrario, se burla de manera descarada de su pasividad. 

¿Qué vamos a hacer frente a esto? 

Pregunta inoficiosa.











5/22/2021

Ni los políticos ni el gobierno aprenden



 Llevamos casi un mes de paro nacional -con las conocidas consecuencias de lado y lado- y el gobierno nacional sigue ciego, sordo e insensible ante el reclamo del pueblo. 

Resulta que la senadora Angélica Lozano descubrió qué es lo que hay detrás de la caída de la reforma pensional planteada: Otra reforma por debajo de la mesa. Y para eso, el presunto presidente y sus secuaces están echando mano del Plan de Desarrollo para el 2022 que en el artículo 117 trae, según palabras suyas, nada menos que "la expropiación del ahorro pensional". 

¿Por qué? Porque el articulito, que es tan letal como la mordedura de una mamba negra, ya que si en la actualidad usted aporta a un fondo de pensiones y no logró pensionarse por falta de semanas, le devuelven lo que haya ahorrado en cualquiera de los dos sistemas. Y si usted muere, la plata se la devuelven a los herederos. 


Además, de acuerdo con lo que contiene el referido artículo 117, Si usted aporta y no logró pensionarse, le dan un plazo de diez días para solicitar la devolución de lo ahorrado. Si dejó pasar ese plazo, perderá su platica. Y si usted muere antes de pensionarse, su familia no podrá reclamar un solo centavo porque ese derecho desaparecerá. ¿Qué tal? 

El gobierno ha dicho que no hará reforma pensional, al menos este año de 2021. Sin embargo, a espaldas del pueblo sí piensa hacerla para el 2022. El gobierno sabe que a la gente en general no le gusta leer, menos aún decretos y leyes. El gobierno sabe que con el paso del tiempo los viejos se vuelven despreocupados y desmemoriados y se les va a pasar ese plazo de diez días, ya sea por despreocupación o por olvido. Las viudas y los herederos... ¡Que se jodan! ¿Quién los mandó a depender de un pobre asalariado?

Los políticos carecen de moral. Mienten y engañan al pueblo y lo seguirán haciendo con cinismo y alevosía. Son perversos como los más criminales. Y cuando se trata de apropiarse de lo que corresponde al pueblo, por ejemplo de los ahorros pensionales, son truculentos y habilidosos para inventar normas que se aplican a sus asociados pero en beneficios de sus secuaces.

Lo "tranquilizante" es que no se roban todo. Esos ahorros no reclamados pasan a un BEP (Beneficios Económicos Periódicos) que no es otra cosa que un sistema de auxilios (como los famosos auxilios de Familias en Acción) para personas que no alcanzaron a pensionarse. De acuerdo con la senadora Angélica Lozano, esos BEP son en la actualidad de $40.000.oo por mes. Pero haciendo cuentas y recuentas, esos BEP quedarían en $18.000.oo mensuales, dinero que es más que suficiente para comprar diez panales de huevos de los de Carrasquilla. O un panal y medio de los que se venden en el supermercado.

En Colombia hay dos millones cien mil pensionados. Que no están desangrando al Estado, como afirman los que no fueron beneficiados con la capacidad de análisis. Son dos millones cien mil viejos que están disfrutando de lo que ahorraron durante treinta o más años de vida laboral (cuarenta y seis años, como en mi caso). Con las medidas previstas, los pensionados serán cada vez menos y los que aspiren a pensionarse serán ninguno.

Los viejos tienen (tenemos) unos derechos adquiridos. Por eso muchos no salen a marchar. Se quedan en sus casas disfrutando de las monedas que le retribuyen por haber entregado una parte de lo devengado. Mentalidad fuertemente arraigada en la genética del colombiano. En cambio los jóvenes sí saben que su futuro es una nebulosa y que hay que  construirlo a golpe de paros, marchas y con el brazo en alto. Ellos son los que tienen la voz en estos momentos. Ellos son los que tienen que entrar con decisión por la puerta delantera, mientras los viejos vamos saliendo por la puerta trasera.

POSDATA: Adivinen qué Ministerio de Hacienda está detrás de todo eso. Adivinen.


5/15/2021

LA BASE MILITAR DEL INTEP

 Esta mañana, cuando pasaba en caminata con un amigo por la granja departamental (ahora CEDEAGRO, dependencia del INTEP - Roldanillo) vi con asombro personal del ejército dentro de esas instalaciones. Se veían muy relajados y a sus anchas, incluso uno de ellos levantó uno de sus pulgares para saludarme. No contesté su saludo porque el soldado no es mi amigo y porque el desconcierto me llevó a reflexionar sobre el uso de las instalaciones educativas por parte de la fuerza pública. Y aunque recordé que algo había leído al respecto, el sentido común me dijo que ejército ocupando dependencias del INTEP era un exabrupto. Armas y educación no combinan. 

Primero la bota militar y luego el texto de estudio

Averiguando con un docente, supe que, efectivamente el rector del INTEP había autorizado de motu propio que el ejército utilizara las instalaciones de CEDEAGRO (las que todavía seguimos llamando Granja Departamental) como escampadero mientras cesan las protestas en Roldanillo. ¿Eso se puede? De pronto sí, dependiendo de los objetivos. No es lo mismo que un centenar de soldados ocupe CEDEAGRO porque están en una misión humanitaria, a que lleguen allí para prepararse a atender asuntos de orden público. Sin embargo el rector del INTEP, señor Germán Colonia, no solo dio aprobación para que no sé cuántos uniformados pudieran estar como Pedro por su casa, sino que, según lo dicho por el profesor de marras, le brindó alimentación que está siendo preparada por una empleada de esa institución educativa. ¿Por cuenta de quién? Si eso lo paga el señor Germán Colonia sacando plata de su bolsillo, no hay problema. Él puede hacer con su plata lo que quiera. Pero si es de los fondeos de la institución, ya es harina de otro costal.

Personalmente considero grave el hecho que aquí denuncio... Otros dirán que no es para tanto, pues al fin de cuentas son los héroes de la patria y ellos merecen que los mimen y hasta les pasen por alto uno que otro desmán. De ninguna manera. Y menos cuando el señor rector del INTEP al parecer antepuso sus intereses personales al deber de garantizar el normal desarrollo de los programas educativos, pues suspendió las clases presenciales de los programas que ocupan CEDEAGRO, sólo para que el ejército pudiera estar allí. ¿Los argumentos? El ya remanido y pervertido covid. Con la decisión del señor rector entiendo que su prioridad no es la educación, que primero está la milicia y después, si algo queda, la academia. Para el soldado todo el manjar y para el estudiante el raspado de la olla.

Hace poco se presentó una situación similar en el colegio Claretiano de Bosa, Cundinamarca. 

"La comunidad educativa del ente recordó que existen protocolos de ONU, en el Derecho Internacional Humanitario, que “prohíben la utilización de instituciones educativas para operaciones militares. Reafirmamos que la Comunidad de misioneros claretianos y el Colegio Claretiano de Bosa defienden la integridad de la vida y los Derechos Humanos de acuerdo a su horizonte institucional”.  (Ver artículo completo pulsando AQUÍ)

Pero el rector del INTEP lo ve desde otro ángulo y por eso, con el debido respeto, le hacemos notar que, como tal, no le incumbe ni está dentro del manual de sus funciones la solución de los problemas de orden público. Eso es resorte del alcalde municipal. Solucionar los problemas de orden público no es de un académico sino de un gobernante.







4/28/2021

EL MOMENTO DE LOS JÓVENES EN LA MARCHA

Tres cosas asombraron de la marcha contra el yugo tributario que quiere imponer el nefasto desgobierno del presidente títere:

  1. Asombró la multitudinaria participación ciudadana. Cuando la cabeza de la marcha llegaba al parque Elías Guerrero, la cola avanzaba nueve o diez cuadras atrás. No exagero. Si alguien tuvo la iniciativa de filmar, podrá dar testimonio de ello. Parodiando al poeta Zalamea, en la medida en que la marcha avanzaba, la audiencia iba creciendo y creciendo y creciendo. De cien entusiastas que salimos desde la calle del INTEP, calculo que mas de tres mil personas llegaron al parque Elías Guerrero. Ni el terrorismo oficial con su novela del contagio por inprudencia caló. Aquellos que en vez de materia gris tienen en su cabeza materia fecal habrán tenido oportunidad de reflexionar sobre algo que en una aldea de tradición conservadurista y mentalidad medieval, como Roldanillo, no puede ocultarse: La gente ya no come cuento ni se queda en la protesta virtual o en el meme a veces gracioso. La gente, cuando es necesario manifestarse, sale a la calle, grita su protesta, le dice a sus pésimos gobernantes que ¡Ya no más! 

Ni la lluvia bajó el calor del entusiamo de los jóvenes manifestantes
(Foto de Germán Arciniegas) 
  1. Asombró el comportamiento ordenado de los manifestantes. Se escucharon arengas, estribillos, canciones al propósito… pero ningún desmán. Ni siquiera el intento. Ningún establecimiento de comercio cerró sus puertas al paso de la marcha. Incluso los policía que estaban atentos tuvieron tiempo de "chatiar" mientras iban caminando al margen. 

  1. Asombró la participación de la gente joven, estudiantes de  las instituciones educativas de educación superior, media e intermedia de Roldanillo. Sin la iniciativa, entusiasmo y la intervención directa de los jóvenes, la marcha de protesta seguramente habría sido una lánguida caminata terapéutica de la tercera edad. Pero ahí estuvieron los muchachos de Roldanillo con su vigor y dinamismo, buscando apartar los nubarrones que políticos sin escrúpulos quieren interponer a una generación que merecen algo diferente al mierdero que les están… que les estamos dejando. 


En la marcha vi una juventud comprometida con la historia y con su futuro.  Participaron…  participamos pocos viejos, lo que es reconfortante porque la Colombia de mañana no es de los viejos. Es de los jóvenes. Tal vez por eso también vi, en la discreción de los balcones y de las puertas a medio cerrar, a unos caducos patriarcas de la aldea que no podían ocultar su preocupación. 

2/09/2021

45 años después

Hace 45 años -20 de enero de 1976- un grupo de jóvenes con cierto talento y a los que se nos negó participación dentro de la celebración del Cuarto Centenario de Roldanillo, por propia iniciativa nos tomamos un espacio del parque y allí expusimos nuestra producción pictórica, nuestra música y nuestros poemas. Ese proceder contestatario, que en esos momentos fue considerado como la verruga en la nariz de una sociedad excluyente con ínfulas de aristocracia aldeana, terminó siendo el único acto que justificó el hiperbólico título de “Meca de la cultura” dado a este pueblo.

Y recibimos el reconocimiento expreso de quienes entendieron que algo más que discursos mentirosos había producido Roldanillo, entre ellos del artista Omar Rayo, de la poeta Águeda Pizarro, del escultor Mardoqueo Montaña y de otros cultores de las bellas artes que llegaron a expresarnos su apoyo. Incluso el dictador panameño Omar Torrijos, protagonista de la cinematográfica historia de la Tierra del Alma, se dio su vueltecita por donde estábamos para saludarnos. Y para recibirlos estábamos: Enrique Espinosa, Diego Urdinola, Alberto Ayala, Alberto Soto, Pedro Alcalde, Javier Arango, Guillermo Toro, Omar Velásquez, Benjamín Torres y los hermanos Pablo y Augusto Fori, yumbeños a quienes acogimos por idénticas razones.


Cuarenta y cinco años después, algunos de los que terminamos llamándonos "Los Artistas del Parque" han partido a otros entornos. Otros se han ido definitivamente. Unos cuantos se quedaron a mitad del camino. Casi todos seguimos aferrados a un ideal sin banderas y a empresas de pocos réditos, pero con un inmenso caudal de satisfacciones.

Cuarenta y cinco años después recuerdo que no necesitamos un líder para mover los ánimos. Todos éramos líderes de una causa común. Tampoco necesitamos patrocinio de nadie.  Por eso, cuarenta y cinco años después debo refutar al grupo CEJUSCUL cuando sus integrantes afirmaron, hace poco, que fueron patrocinadores de “Los Artistas del Parque”. Eso es tan falso como el compendio histórico de la fundación de Roldanillo. O más aún.


(Las fotografías pertenecen al archivo de Enrique Espinosa y fueron cedidas amablemente 
por nuestro amigo Manuel Diógenes Rojas, el mismo Daniel que todos conocemos.)




2/04/2021

Lo del INTEP merece una defenestración

 Buscando una publicación en Facebook encontré una noticia que vale la pena comentar. Fue subida por Julián Rojas, un roldanillense que al parecer vive en Cali y da cuenta de lo que él considera un atropello a la arquitectura del INTEP.

De veras que sí es un atropello a la arquitectura y una clara demostración de la ignorancia milenaria de que hacen ostentación algunos empleados públicos con algo de poder y mucho de soberbia, como parece ocurrir con el rector del INTEP a quien se le antojó, sin consultar con las personas que sí saben del tema, hacer algunos cambios en los ventanales de la edificación levantada a comienzos del siglo pasado. 

A veces escucho voces lastimeras que se elevan ante la demolición de una vieja casa. A veces esas voces me parecen exageradas porque, no obstante que carezco del conocimiento pericial para catalogar una edificación como "patrimonio cultural", no alcanzo a vislumbrar si realmente clasifica para una restauración que mantenga el trozo de historia que puedan contener o si es un inmueble que no puede exponer los argumentos necesarios para darle paso a eso que los entusiastas llaman progreso. 

Pero en el caso de la edificación del INTEP no hay duda que cualquier clavo que se pegue en sus paredes debe ser objeto de una reflexión previa. Es que ahí hay historia. Mucha historia. Las ventanas objeto del cambio posiblemente fueron las originales. Si no lo eran, al menos se trataba de aquellas intervenidas hace algunos años con sentido restaurador de lo que representaban para la historia de Roldanillo. De modo que su actual reemplazo debió obedecer a razones muy poderosas, como el irreversible deterioro, la destrucción total por motivo de un incendio u otro hecho fortuito, en cuyo caso las nuevas ventanas tendrían que ser idénticas a las anteriores. Y entonces estaríamos hablando de remodelación y no de restauración.


Fotos tomadas del muro de Julián Rojas en Facebook 

Como sea, no quiero malpensar que el rector del INTEP está revestido de la omnipotencia que se requiere para ordenar los cambios que se efectuaron y los que a futuro se lleven a cabo. Si siendo un empleado público (servidor público señala la CN) hizo uso de ese poder dictatorial que concede la prepotencia, al menos debió ser más respetuoso con sus paisanos y con la historia local y, entonces, consultar con los expertos arquitectos especializados en monumentos históricos.

Este notable incidente me recuerda la tarde en que la señora Carolina Isackson, esposa del no bien evocado ex-presidente Virgilio Barco Vargas, se apareció, casi que de incógnito, en el Museo Rayo. Yo la acompañé en el recorrido por cada uno de los módulos, contándole algo de los antecedentes que terminaron en esa magnífica obra. Al pasar por la sala de Omar Rayo me preguntó: "¿Rayo pinta como Picasso?" Pregunta estúpida a la que se le concedió el beneficio de la ignorancia. Pero luego, frente a una serie de afiches en los que estaban impresos unos dibujos del período bejuquista de nuestro pintor, volvió a preguntar: "¿Es que los hijos de Rayo también pintan?". Como decimos los muchachos de ahora: ¡La sacó del estadio!. Pero solo afectó su historia personal. Lo que nos ocupa afecta el patrimonio arquitectónico de Roldanillo y a la comunidad educativa.

Repito: Quiero estar equivocado, tanto que llegue a la conclusión que, de manera irresponsable estoy haciendo indebidos señalamientos. El señor rector del INTEP nos lo dirá. Como nos dirá. también, cuáles son los términos del contrato de "Mejoramiento del edificio Republicano de la Sede Central del Instituto de Educación Técnica Profesional de Roldanillo" a precios unitarios sin reajuste, por valor de $234.429.422,oo suscrito con CARLOS EDUARDO HENAO GARCIA.





2/03/2021

EL PRECIO DEL AGUA

Noticia que a la que no se ha prestado la atención que merece es la que tiene que ver con la entrada del agua como producto cotizable, pasando así de la bolsa plástica a la bolsa de valores. La noticia no tuviera importancia si detrás de todo no existiera la mano del señor Montgomery Burns, personaje de los Simpson que encarna en Donald Trump, Bill Gates, Carlos Slim, Sarmiento Angulo, Gilinski, Santodomingo, Ardila Lulle y todos los que conforman el círculo de los más envidiados -pero también de los más odiados- personajes de la economía mundial.

Aunque se ha convertido en un artículo de consumo, entre nosotros aún guarda una débil vigencia aquello de que “Un vaso de agua no se niega a nadie”. Al menos en mi casa no se ha perdido esa costumbre cristiana, pese a que no tenemos creencias religiosas. Sin embargo, si usted entra a una cafetería y pide agua, el del mostrador no coge un vaso y abre el grifo, como en otras épocas, sino que le pregunta: ¿En bolsa o en botella? Y, claro, le anuncia cuál es el precio que debe pagar.

Lo mismo pasó con otras cosas que la naturaleza nos regalaba. Como la mierda de gallina, por ejemplo. Lo que en los grandes galpones era un agregado que terminaba siendo un estorbo, fue rotulado con el nombre de “gallinaza” y vendido para la elaboración de abono.

Volviendo al tema del agua, quiero contar el diálogo que tuve con un amigo con el que coincidí esta semana. Después de hablar de lo humano y lo divino, me preguntó: ¿Y qué opinás de que el precio del agua se cotice en Walt Street como el oro y el platino? ¿No te parece increíble? Acorde con la seriedad de la pregunta, le respondí: Pues hombre, hace rato le pusieron precio al agua y por eso pagamos facturas a una empresa que nos quita ese derecho si nos atrasamos cinco días en el pago.

El tema daba para más de un café, pero mi amigo cargaba afanes diferentes a los míos y cortamos la charla, aunque me quedé con las ganas de decirle que lo increíble era que en Roldanillo existieran tres riachuelos (Cáceres, El Rey y Roldanillo) cuyo cauce no sirve ni para la cría de sapos, pues sus cursos fueron desviados, previo el pago único y anticipado de una suma no conocida, a haciendas de particulares ante la mirada complaciente y cómplice de la CVC, dependencia que tiene funciones muy diferentes a hacerse los de la vista gorda.

El agua tiene un precio. Por eso se la roban.


ANIBAL

MANUEL


1/31/2021

Vamos a construir, pero no a terminar

Si el llamado Libertador Simón Bolívar hubiese sido un verdadero visionario, su esfuerzo guerrero habría ido más allá de mandar a quebrarle en la cabeza un florero a Llorente como disculpa para arrebatarle el poder a los españoles. Porque, a decir la verdad, el único cambio que se dio con la famosa “gesta libertadora” fue de personas gobernantes. Los resabios burocráticos quedaron intactos y así se conservan hasta el día de hoy, con excepción de la corrupción que ha crecido de tal manera que en la actualidad consideramos normal el CVY y otras prácticas dirigidas a embolsillarse algunas moneditas del erario. Algo que muchos consideran muy difícil de erradicar.

¿Y que decir de esa costumbre perniciosa de iniciar proyectos que nunca concluyen? 

En cada administración municipal (y de ahí para arriba) el alcalde considera, en primer lugar. que su única misión es trabajar por complacer a su cacique político -dueño absoluto de un directorio- y a los que patrocinaron con generosidad su campaña. 

Al cacique político debe guardarle los puesticos burocráticos, que terminan convirtiéndose en puestos de parásitos. A sus patrocinadores de campaña -que, desde luego, son los empresarios de la región y algunos potenciales proveedores- debe devolverles lo invertido. Por eso se inventan las exenciones tributarias y otras pendejaditas que requieren la intervención de comerciantes locales, dispuestos a la sobrefacturación. O a la pseudofacturación, que es otra manera de apropiarse de lo público.

Entonces, es donde entran en juego las obras materiales, las de concreto que son las que producen mayores dividendos económicos y electoreros. Pero hay un pero: Cuando la mentalidad del gobernante es plana, sus obras comienzan el día de su posesión y llegan hasta donde alcanza su período. 

Esa es una verdad que ningún gobernante ha podido refutar. Aterriza un alcalde y empieza la construcción de algo -una escuela, por ejemplo- y a los tres años se va a las carreras dejando columnas como falos de la inoperancia oficial, paredes que no alcanzan a tapar la vergüenza del incumplimiento y planchones de cemento que no logran atajar el embate de la maleza. Y sus seguidores aplauden. 

Para la muestra un botón: En un solo sector de apenas tres cuadras se encuentran estos tres monumentos a la desidia oficial.

Dizque aquí pensaban construir un puesto de salud. Pensaban...
y después de 25 años siguen pensando


...columnas como falos de la inoperancia oficial


Iba a ser una extensión del Colegio López Pumarejo... Hasta que
cayeron en la cuenta que educar a los potenciales votantes era 
quedarse sin caudal electoral amarrado.

No recuerdo cuántos años llevan esas obras que, en su momento, fueron anunciadas con bombos y platillos, muchos discursos mentirosos y muchos voladores. Creo que más de veinticinco años. Lo que sí recuerdo es que esta es la tercera vez que escribo sobre el mismo tema. Mientras tanto, alcalde, caciques, empresarios y contratistas siguen muertos, no de vergüenza sino de la risa.





1/27/2021

 Debemos suponer que las casas de la cultura en todos los municipios colombianos son dependencias de las alcaldías creadas para la protección y conservación de las manifestaciones idiosincrásicas de los pueblos y las expresiones artísticas y artesanales de sus pobladores. Sin embargo, la realidad es bien diferente: esas dependencias se han convertido en el escampadero de las fichas políticas puestas allí por los que cobran su cuota al alcalde de turno. Con las consabidas excepciones que pueden contarse con los dedos de la mano, a la dirección de las que deberían llamarse "casas de la incultura" llegan personas que son compensadas por el aporte de un considerable número de votos y su trabajo de peón en la campaña política de su candidato. Eso es irrebatible. Por tal razón sus proyectos carecen de la dinámica necesaria para ir más allá del festival del mecato o de la gastronomía (arequipe y sancocho de gallina) de la formación de un raquítico grupo de danza y de una banda de músicos a los que ya no les suena la flauta pues las alcaldías anteriores los silenció porque es mejor contratar músicos de otra parte para amenizar las fiestas aldeanas. 

Foto desde el muro de Cruz Elena Mayor Panesso

El año anterior estuve de paso por una población de Risaralda y casualmente hablé con la directora de la casa de la cultura. Gerente cultural, me dijo que era su cargo. ¡Vaya! Exclamé. Entonces me contó que no tenía ninguna formación que le diera soporte para desempeñarse con fundamento, pero que le gustaba la poesía y dibujar y era muy aficionada a los libros. Compartía oficina con la secretaría de gobierno. ¿Para qué más? La flamante Gerente cultural me hizo recordar las palabras de un político bogotano de los 50: "Los pueblos cordilleranos son violentos porque no tienen cultura". Como si la violencia no fuera parte de la cultura colombiana… 

Debo aceptar que desconozco el nombre del encargado de la casa de la cultura de Roldanillo y su proyecto con el actual alcalde. Por eso, antes de escribir este largo comentario, fui a la página oficial de esa dependencia en Facebook con la esperanza de confirmar que estaba dentro de las que se podían contar con los dedos de la mano por su buen desempeño. Las esperanzas se desvanecieron porque solo vi algunas notas de publicidad para la actual administración municipal en temas ajenos a los culturales, unas notas que antes fueron publicadas por el Museo Rayo y la difusión de una exposición en el Club Los Gorrones como desmesurado aporte de la alcaldía a la celebración aniversaria de Roldanillo. 

La semana pasada estuve viendo lo expuesto. De entrada me sorprendió el inusual matrimonio de artesanía, pintura y dibujo en una misma sala. Las expresiones culturales tienen unas reglas que obedecen más al buen gusto y el sentido común que a la formalidad. Ver mesas con muestras de artesanías (unas de muy buena hechura, hay que decirlo) estrechando el paso de los espectadores me hizo preguntar: ¿Con qué criterio se organizó esta sui generis exposición donde solo faltó la presencia del mercado campesino y, ahí  mismo, una exhibición de microempresarios? 

Antes que me tilden de excluyente, debo decir que los juicios valorativos no hacen diferencia en cuanto a la importancia de una u otra expresión cultural o artística. Para la estética prima tanto un anaco de factura guambiana como el óleo que surge del conocimiento académico y se cuelga en un museo. La diferencia la hace quien elabora uno u otro producto del arte o la artesanía, su virtud y habilidad. Ya manifesté que en club Los Gorrones se mostraron unas artesanías que en el almacén de Jerónimo y Tomás valdrían un Potosí. De igual modo digo que entre pinturas y dibujos se vieron cosas rescatables, trazos de grafitos y acrílicos que van por buen camino, intentos de explorar otras significaciones y habilidades que -si hay perseverancia y disciplina de estudio-  podrán materializar algún notable resultado. Y, claro está, también estaban los infaltables bodegones, lo que nos lleva a repetir que no todo lo que brilla es oro. 

Cabe, entonces, preguntar de nuevo: ¿Con qué criterio se organizó esta sui generis exposición? De seguro no fue pensando en los expositores. Desde luego que no hablo por ellos, pero al ver la forma como dispusieron espacios se nota que la casa de la incultura de Roldanillo cree que los trabajadores del arte y la artesanía son unos limosneros a los que se les hace un favor inmenso. Y no es porque unos y otros no puedan estar en el mismo sitio. Es que, como dijo Perogrullo, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.