Además de techos y muros desplomados y grietas que dejaron ver la fragilidad de nuestras vidas, el terremoto del 10 también sacó a flote sentimientos de verdadera solidaridad y algunas muestras de mezquindad oficial. Y destapó secretos.
En el cementerio de Roldanillo, ése que en otros tiempos fue notable por su macabra belleza, el terremoto del 10 dejó al descubierto unas bolsas con osamentas humanas... y una duda inevitable que le plantea a la gente muchas preguntas y deja pendientes muchas respuestas.
¿Por qué construir una especie de doble pared un espacio ciego y allí depositar restos humanos sin identificar? Al parecer nadie sabía de ese escondrijo. Usted, que no es malpensado como yo, podría suponer que se hizo para "guardar" los restos de aquellas personas que después de mucho tiempo no fueron identificadas. Sí, eso es posible. Todo es posible. Solo que la sepultura de los no identificados no se amuralla, no se sella con ladrillos. En casi todos cementerios (pero al parecer en este caso no) se dispone de un área para sepultarlos en tierra, de tal manera que fácilmente puedan ser exhumados con orden judicial en caso de requerir pruebas de ADN y otras con fines de identificación.
¿Por qué los restos no tienen un rótulo que indique la posible fecha y causa de muerte, así como las señales particulares que presentaba al momento de ser inhumado? Eso es lo mínimo que se debe consignar para facilitar una eventual y plena identificación posterior. Solo una bolsa deja ver unas fechas: 2000, 2003 y 2006, su contenido (prendas de vestir) el origen de los restos: El Dovio, y la dependencia oficial que hizo el procesamiento: Unidad Básica de Roldanillo.
¿Existen en la Fiscalía Seccional de Roldanillo las correspondientes actas de inspección a cadáver y las respectivas carpetas de apertura de invetigación de los casos presentados? ¿Existen en la sede del Instituto Nacional de Medicina Legal de Roldanillo las experticias realizadas por el médico forense y consignadas en las actas de necropsia? Porque las víctimas de muerte violenta no pueden ser sepultadas así nada más.Sin duda alguna y con base en lo expuesto antriormente, sí existen esos documentos.
¿Quiénes fueron en vida los que terminaron tapiados para que nadie volviera a saber de ellos? Estuve al día siguiente del sismo, en la mañana, en el cementerio y a simple vista en la fosa secreta se veían tres botas pantaneras. Entonces, al respecto se me ocurrrieron tres hipótesis:
a. Las botas pantaneras son el calzado oficial de guerrilleros y paramilitares, grupos que para esas fechas operaron (la guerrilla sigue operando) en la zona rural de Trujillo, Bolívar y El Dovio. No es temerario afirmar que los restos son de miembros de esas agrupaciones organizadas al margen de la ley.
b. No hay que olvidar que el glorioso ejército nacional tenía la patriótica y lucrativa práctica de asesinar campesinos y vestirlos con uniformes apretados y botas puestas al revés para disfrazarlos de guerrilleros y, de paso, cobrar por los muertos. La tarifa era atractiva: Tres días de licencia por cada baja o "guerrillero neutralizado", como dicen ellos.
c. Pudo ocurrir (y es lo más próximo a la realidad) que la administración del cementerio se quedó sin espacio para esos restos que nadie reclamó y, por eso, decidió tapiarlos. Eso es explicable si se tiene en cuenta que en estos tiempos de soluciones inmediatas, la vida no vale nada y la muerte vale menos.
En todo caso, ahí queda este episodio para regocijo de los fanáticos de las teorías conspirativas, para deleite de los arquitectos de las hipótesis descabelladas que terminan imponiendo la verdad y para frustración de aquellos que creen que los muertos suelen descansar en paz.







