Páginas

EL CONFLICTO EN COLOMBIA ES PURA CARRETA

El director del Centro de Memoria Histórica afirma que el conflicto en Colombia ha sido una simple narrativa. Narrativa es una forma elegante y eufemística de decir que la violencia en este país es pura carreta. Es que ellos los fachos de la derecha, siempre han dicho lo mismo: “Aquí no pasa nada, no sean exagerados”. pero veamos… Llevamos más de 200 años matándonos. Esto es tan real como los casi 5.000 muertos que dejaron los enfrentamientos entre santanderistas y bolivaristas después de la Independencia, los más de 70.000 que dejó la Guerra de los Mil Días entre 1889 y 1902, los aproximadamente 300.000 que dejó la violencia partidista en Colombia entre 1930 y 1958, y los 282.000 mil muertos y más de 9.000.000 de desplazados documentados, precisamente, por el Centro de Memoria Histórica entre 1959 y la actualidad. Esto arroja una cifra de 657.000 muertos, mal contados.

Esa cantidad de víctimas no fue precisamente producto de enfrentamientos entre ricos y pobres, sino entre pobres y pobres. Sí señores, entre POBRES y POBRES. Si los “nadie”, especialmente los millonarios de estrato uno seguidores del narcoabelardismo, leyeran un poquito, podrían enterarse de que en estas confrontaciones bélicas los ricos nunca murieron en el campo de batalla, sino en una mullida cama y sin rasguños. ¿Cuántas veces fue herido en el campo de batalla el esclavista Simón Bolívar? ¿Cuántas cicatrices pudieron mostrar los dudosos héroes de la Independencia? ¿Qué tan cerca estuvieron de perder la vida en zonas rurales oscuros personajes como Laureano Gómez y Mariano Ospina Pérez, artífices de la violencia partidista en Colombia? ¿Con qué frecuencia los generales del glorioso y falsopositivista ejército nacional han mostrado su impecable uniforme en enfrentamientos en el monte con la guerrilla?

Por supuesto que nunca, pues ahí estaban peleando los patisucios de un lado y del otro y a quienes llevaban amarrados a la guerra y eran soltados en un potrero para que se mataran sin saber por qué exactamente. Ahí estaban los que cargaban en la billetera una estampa del Sagrado Corazón de Jesús y una banderita azul o roja, y estaban listos a mostrar su salvajismo y asesinar en nombre de un partido político. Ahí están ahora los que antes eran vargaslleristas, para luego aterrizar en el paraconarcouribismo y finalmente caer de plancha y sin una pizca de vergüenza en el paraconarcoabelardismo, dispuestos a odiar gratuitamente y soñando con destripar a quien piense diferente.

Desde hace muchos, pero muchos años, vengo escuchando que Juan Pueblo se mata con Juan Pueblo por un trapo de color que los doctores extienden sobre una mesa para jugar ajedrez o degustar un buen vaso de whisky mientras ven las noticias de las masacres por la TV. Mi abuelo, que era un sencillo jornalero de alpargatas, llegó a una conclusión muy sabia: “Si los doctores son los de la pelea ¿porque no se agarran a machete entre ellos pa' ver quién queda gobernando?”. Yo, que no soy tan sabio como mi abuelo, solamente pregunto: ¿Por qué el director del Centro de Memoria Histórica quiere borrar la memoria histórica de los colombianos? ¿Alguien me puede decir por qué?

Toc toc toc ¿Está el alcalde?

Se sabe que los servidores públicos (que a la hora del te no sirven para nada) son personas a las que no se les puede exigir un nivel cultural mínimo. Eso sería como pedirle peras al olmo. Por eso, con ellos no se puede hablar de arte, de literatura, de música de altura porque ellos no leen, salvo lo que corresponde a las partidas presupuestales. Por eso, también, las denominadas casas de la cultura en su generalidad quedan convertidas en sedes de reuniones políticas.

En Roldanillo las cosas no son diferentes. Baste con decir que los artistas, que aquí surgen y abundan como las yerbas silvestres, ni por equivocación reciben un impulso oficial que justifique esa hipérbole de "Meridiano de la cultura" con que alguna vez Rayo bautizó esta aldea. ¿Cuántas veces ha asistido el alcalde al Museo para una apertura de exposición, una presentación de ballet, una obra teatral, un concierto o un recital? Por favor, no sonrían de esa manera tan malévola.

Para muestra del estado de virginidad intelectual que exhiben nuestros gobernantes, les entrego esta perla: La capilla de La Ermita sufrió graves daños estructurales, presentando agrietamientos y la caída de una parte del frontis, cuyos escombros quedaron tirados en el andén de la entrada. Pasados seis días, los escombros seguían ahí y en el perímetro de la capilla no había el acordonamiento de seguridad que se exige en estos casos, lo que nos hace preguntar: ¿Por qué cuando hay una narcocabalgata el alcalde vuela a cerrar el pueblo con vallas de Aguardiente Blanco del Valle y en este caso no tuvo alas para cerrar las vías de los sectores de alto riesgo? Muy extraño, ¿verdad?.

Pero ahí no para la alcaldada. Resulta que una comisión encabezada por la arquitecta María Cluadia Villegas de la Universidad Javeriana llegó para evaluar los daños sufridos por aquellas construcciones consideradas como patrimonio histórico o arquitectónico y preguntó en donde habían ubicado el material caído del frontis. El alcalde no supo responder y se limitó a lamentarse por no saber que se los habían llevado. Claro que no solo de eso se tiene qué lamentar. Se tiene que lamentar de no saber dónde fueron arrojados. Se tiene que lamentar de no haber estado atento y oportuno a lo que se estaba ocurriendo, pues mientras los jóvenes de Roldanillo acudieron casi que de inmediato a prestar auxilio, a tratar de rescatar lo rescatable, a conseguir las ayudas necesarias sin que nadie los convocara, el señor alcalde se manifestó con un decretico e instaló la sede de la aldministración en un lugar que, por su desconocimiento, presentaba riesgo. Es decir, improvisó.

¿Y por qué era importante guardar en logar seguro esos escombros en particular? Pues porque hacían parte del material original con que fue contruido ese frontis. Además, según lo dicho por quienes saben del asunto, ese tipo de ladrillo ya no se elabora y si se reemplazan por los que fabrica don Rudesindo en su galpón artesanal, no es lo mismo. Sería como ponerle un repuesto de Renault-4 a un Rolls Royce. Nada menos.

LOS SECRETOS DEL CEMENTERIO DE ROLDANILLO

Además de techos y muros desplomados y grietas que dejaron ver la fragilidad de nuestras vidas, el terremoto del 10 también sacó a flote sentimientos de verdadera solidaridad y algunas muestras de mezquindad oficial. Y destapó secretos.

En el cementerio de Roldanillo, ése que en otros tiempos fue notable por su macabra belleza, el terremoto del 10 dejó al descubierto unas bolsas con osamentas humanas... y una duda inevitable que le plantea a la gente muchas preguntas y deja pendientes muchas respuestas.

¿Por qué construir una especie de doble pared un espacio ciego y allí depositar restos humanos sin identificar? Al parecer nadie sabía de ese escondrijo. Usted, que no es malpensado como yo, podría suponer que se hizo para "guardar" los restos de aquellas personas que después de mucho tiempo no fueron identificadas. Sí, eso es posible. Todo es posible. Solo que la sepultura de los no identificados no se amuralla, no se sella con ladrillos. En casi todos cementerios (pero al parecer en este caso no) se dispone de un área para sepultarlos en tierra, de tal manera que fácilmente puedan ser exhumados con orden judicial en caso de requerir pruebas de ADN y otras con fines de identificación.

¿Por qué los restos no tienen un rótulo que indique la posible fecha y causa de muerte, así como las señales particulares que presentaba al momento de ser inhumado? Eso es lo mínimo que se debe consignar para facilitar una eventual y plena identificación posterior. Solo una bolsa deja ver unas fechas: 2000, 2003 y 2006, su contenido (prendas de vestir) el origen de los restos: El Dovio, y la dependencia oficial que hizo el procesamiento: Unidad Básica de Roldanillo.

¿Existen en la Fiscalía Seccional de Roldanillo las correspondientes actas de inspección a cadáver y las respectivas carpetas de apertura de invetigación de los casos presentados? ¿Existen en la sede del Instituto Nacional de Medicina Legal de Roldanillo las experticias realizadas por el médico forense y consignadas en las actas de necropsia? Porque las víctimas de muerte violenta no pueden ser sepultadas así nada más.Sin duda alguna y con base en lo expuesto antriormente, sí existen esos documentos.

¿Quiénes fueron en vida los que terminaron tapiados para que nadie volviera a saber de ellos? Estuve al día siguiente del sismo, en la mañana, en el cementerio y a simple vista en la fosa secreta se veían tres botas pantaneras. Entonces, al respecto se me ocurrrieron tres hipótesis:

a. Las botas pantaneras son el calzado oficial de guerrilleros y paramilitares, grupos que para esas fechas operaron (la guerrilla sigue operando) en la zona rural de Trujillo, Bolívar y El Dovio. No es temerario afirmar que los restos son de miembros de esas agrupaciones organizadas al margen de la ley.

b. No hay que olvidar que el glorioso ejército nacional tenía la patriótica y lucrativa práctica de asesinar campesinos y vestirlos con uniformes apretados y botas puestas al revés para disfrazarlos de guerrilleros y, de paso, cobrar por los muertos. La tarifa era atractiva: Tres días de licencia por cada baja o "guerrillero neutralizado", como dicen ellos.

c. Pudo ocurrir (y es lo más próximo a la realidad) que la administración del cementerio se quedó sin espacio para esos restos que nadie reclamó y, por eso, decidió tapiarlos. Eso es explicable si se tiene en cuenta que en estos tiempos de soluciones inmediatas, la vida no vale nada y la muerte vale menos.

En todo caso, ahí queda este episodio para regocijo de los fanáticos de las teorías conspirativas, para deleite de los arquitectos de las hipótesis descabelladas que terminan imponiendo la verdad y para frustración de aquellos que creen que los muertos suelen descansar en paz.

PARA LA SALUD ES PEOR EL REMEDIO QUE LA ENFERMEDAD.

¿Los cafres seguidores de Abenarco saben quién es la nueva ministra de Salud de Colombia?

No es de los NADIE como juró Abenarco escupiendo tres veces en el piso.

Déjenme les cuento: Se llama Ana María Vesga y hasta hace algunos días era la presidenta de ASEMI (Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral) un gremio que representa a las principales empresas aseguradoras y administradoras de salud privadas en Colombia principalmente EPS del régimen contributivo y entidades de medicina prepagada.

Antes había sido directora de la Cámara de la Industria Farmacéutica de la Andi. Como presidenta de ACEMI fue la responsable del ocultamiento de medicamentos, la no prestación de servicios especializados a pacientes y hacer aparecer a usuarios que fueron operados de apendicitis hasta diez veces para cobrarle al Gobierno un sobrecosto desmesurado a través de las UPC o valor que el Estado reconoce a una EPS por cada servicio que reciba un afiliado.

Como si fuera poco, la nueva ministra de salud Vesga demandó el Decreto que obligaba a las e p s a destinar el 5% de la UPC para el sostenimiento de los equipos básicos de salud, esos que prestan atención a las veredas y a los barrios más pobres. Esa belleza es la Ministra de la Salud escogida entre los NADIE por Abenarco.

Usted, mi muy apreciado cafre narco-abelardista, dirá que la culpa es de Petro el comunista. Yo diré que es culpa suya, por saber cómo se vota pero ignorar cómo se elige. Es decir, por web-on

LEER NO ES UN HOBBY

Leer no es lo más importante para la gran mayoría de las personas. Es más: Algunos se sienten orgullosos de no haber perdido el tiempo leyendo pendejadas. Lo he escuchado y no he podido evitar cierta tristeza.



Leer no es únicamente pasar los ojos sobre unas palabras y unas frases. Leer es comprender el sentido de esas palabras y frases, es tratar de adentrarnos en el pensamiento de quien las escribe. Es lo que se denomina “lectura crítica”. Si al abordar un libro -cualquier libro- no surgen preguntas ni comparaciones, si no estimula la comprensión del mundo, hay que empezar de nuevo la lectura. Porque un libro no solo debe servir para decorar, como lo hacen quienes compran libros por metros, sino que debe aportar conceptos enriquecedores que expandan la experiencia del lector. Aunque suene a paradoja, conociendo el pensamiento ajeno aprendemos a construir nuestro propio pensamiento.

Leer, además, nos vuelve independientes. Nuestro pensamiento se hace universal. Quien lee no está atado a personas sino a ideas, no sigue partidos políticos sino ideologías. Como consecuencia de ello, el verdadero lector se convierte en elemento de alto riesgo para el sistema. Y es en este punto donde los que no leen se acercan orgullosamente al colectivo de los ignorantes, que es igual a decir que están en la zona donde la estupidez sobresale y los manipulables alcanzan el más alto nivel de aborregamiento.

DE LAS CONVIVIR A LOS BLOQUES DE DEFENSA

El abogado de narcotraficantes y paramilitares y ahora electo presidente de este platanal ha anunciado la creación de un BLOQUE DE DEFENSA PARA LA SEGURIDAD URBANA. De inmediato salieron sus descerebrados seguidores a aplaudir tan maravillosa idea y comentar que “Ahora sí van a desaparecer las ratas y toda esa gente que nos hace daño”. Toda esa gente es, desde luego, los que no son su adoradores. La idea no es nueva. En 1994 fueron creadas las Cooperativas de Vigilancia y Seguridad privada para la Defensa Agraria, que tuvo una derivación denominada Servicios Comunitarios de Vigilancia y Seguridad Privada, que terminó conociéndose como las Convivir o Grupos de Autodefensa. Su gestor fue el entonces presidente de la República César Gaviria Trujillo con el apoyo ideológico y logístico del ministro de Defensa Rafael Pardo Rueda y el respaldo económico de la Federación Nacional de Ganaderos.

¡Y uno creyendo que fue Uribe Vélez el del invento!

Pero no, el venerable y criminal anciano solo les dio un sentido práctico a las Convivir y las convirtió en la herramienta efectiva para eliminar a… Sí señores: para eliminar las ratas, los malandros, los indeseables, los comunistas y “toda esa gente que le estaba haciendo daño al país”. Lo malo es que en ese noble propósito casi deja a Colombia sin campesinos. ¿Lo recuerdan? Imposible que lo hayan olvidado en tan poco tiempo.

El abogado de narcos y paras ha sido honesto con el pueblo colombiano y en ningún momento ha mostrado el disfraz de oveja. Al contrario: Desde su saludo militar y su grito de ¡Firmes por la Patria! Le ha dicho al pueblo colombiano que él es un fascista de tiempo completo y que como presidente no será inferior a esa execrable imagen. Incluso no se adornó para decir que este era un país de cafres, con la seguridad de que un altísimo porcentaje de sus electores creyeron que esa palabra era un elogio.

Las Convivir de Gaviria nacieron desde el marco de la legalidad. Nadie podía afirmar que eran una incipiente incubadora de asesinos y, por el contrario, las imaginamos como un servicio de vigilancia comunitaria bien organizado, hasta que Uribe Vélez las convirtió en una máquina de exterminio indiscriminado. ¿Quién acuñó la frase: “Es mejor que mueran tres inocentes y no que vivan cien guerrilleros”? Los que participaron en masacres como la de El Aro, San Carlos de Guaroa, Mapiripán, La Gabarra, La Rochela, etc. etc. etc. etc. etc.

No faltarán los que salgan a pedir mesura y afirmen que no se puede comparar la propuesta del abogado de narcos y paras con lo ocurrido desde 1994. Si estuviéramos en el Paraíso Terrenal, tal vez. Pero estamos en Colombia país donde la violencia está enquistada en nuestros genes. Y la amnesia no es una carencia sino una conveniencia.

LA HISTORIA PUEDE REPETIRSE

En la ardua tarea de filtrar toda la basura que la gente publica en las redes sociales encontré un vídeo-mensaje (REEL dicen los más sofisticados que yo) publicado por el catedrático Jorge Aguilera. Allí hace un somero pero contundente análisis de la situación que ya empezamos a vivir en esta Colombia que nadie entiende. Basado en reflexiones que salen de su lectura especializada, el catedrático Jorge Aguilera nos señala cómo la historia vivida en la Alemania nazi se vuelve a repetir aquí. Aunque sería mejor decir que se viene repitiendo desde 1948, cuando la llamada época de la violencia se fue abriendo paso hasta desembocar en una serie de masacres de las que no podemos sentirnos orgullosos. No podemos olvidar que hubo un presidente colombiano llamado Laureano Gómez, alias “el basilisco”, llamado así por esa mirada dura que caracteriza a los criminales.

Laureano Gómez fue un falangista y nazi declarado. Se sentía orgulloso de su pensamiento retorcido y su mayor mérito fue echarle gasolina a las brasas del fanatismo que había dejado su antecesor, Mariano Ospina Pérez. Eso no lo sabe la gente de ahora, porque los protagonistas de una matanza continuada que dejó casi 300000 muertos en 10 años son expertos en tapar sus cagadas como lo hacen los gatos. Por eso esa etapa negra de nuestra historia poco a poco se diluye en el olvido. Ya casi nadie recuerda que todo comenzó con el fervor y el lenguaje incendiario de los dirigentes conservadores, que empezaron a llamar comunistas, a los liberales y a sembrar en la mente del pueblo raso el odio a muerte contra los que no estaban en sus filas. Eso lo copió Laureano Gómez, de los fascistas italianos de los nazis alemanes y de los falangistas españoles.

¿No les han contado como las familias liberales tenían que esconderse y dormir en los cafetales para que los conservadores no las masacraran? Parece que no. Es que daría vergüenza contar que esos que hoy ven comunistas en toda parte fueron los comunistas de hace 75 años. No podemos perder la memoria de manera tan olímpica. No podemos ignorar que lo que actualmente estamos viendo es una copia de lo que ocurrió hace 75 años, cuando el basilisco Gómez pregonaba arrasar con todo lo que no fuera conservador, destripar a los liberales, incendiar pueblos para quemar la semilla de un comunismo que solo existía en su retorcida mente. El pueblo ignorante siguió al pie de la letra esas consignas y Colombia quedó alfombrada de cadáveres.

El catedrático Jorge Aguilera nos pone en alerta y justifica su preocupación por hechos como el sucedido en pasto, donde una joven mujer fue agredida con el pico de una botella y terminó con la cara tasajeada por no ser seguidora del elegido presidente. O el ataque de dos sujetos que al grito de ¡firmes por la patria! atacaron a los actores de una representación teatral. O como el de la convocatoria por redes sociales a conformar grupos, como ya hay uno en valledupar, para empezar a destripar, tal como lo anunció su líder. Esto es muy grave. Y de seguir así no pasará mucho tiempo para que veamos por los caminos de este país a las hordas de la Gestapo y las SS criollas.

¿Qué les han prometido a los seguidores de la derecha ultra-fascista? Nada que no le hayan ofrecido los anteriores presidentes. Nada que ya no le hayan dado los anteriores presidentes. Éste, como abogado de narcotraficantes y asesinos paramilitares, aprendió a conocer la naturaleza de los colombianos y les ofreció, además limpiar a Colombia de la basura comunista, saciar su instinto criminal, destripando comunistas. Porque si ayer no era pecado matar liberales hoy serán merecedores del cielo los que asesinen a los que no están con el nuevo mesías.

Recordemos que alguien propuso recientemente dividir el Cauca para separar a los indígenas, como lo hizo Hitler con los judíos. Y hace apenas algunos días otro personaje de este circo político señaló como conveniente el espionaje electrónico a los que no siguen el rugido del depredador, como lo hizo Joseph Goebbels. Algunos dirán que estas palabras son muestras de paranoia alarmista. Otros dirán que los contradictores deben asumir las consecuencias. Es muy fácil verlo así cuando se está en ese estado de ingenuidad e ignorancia en que son mantenidos los no sé cuántos millones de colombianos que aún creen en los políticos.

EL BANDOLERISMO EN EL VALLE DEL CAUCA (1946-1966) es un libro de Jhonny Delgado Madroñero que se lee de un solo tirón. En él se da una visión fugaz del actuar de los grupos de asesinos que asolaron esta región en nombre de dos partidos políticos, dejando a su paso muerte, saqueo, dolor y miseria entre la población que conforma la base social, especialmente pequeños campesinos, obreros y jornaleros liberales que empezaron siendo víctimas de los conservadores y terminaron igualando el odio y la crueldad de sus victimarios, cometiendo actos abominables que en el presente constituyen motivo de vergüenza… Para quienes aún la sentimos.

Me permito compartir dicho libro con el fin de no dejar en el olvido episodios que los arrodillados historiadores oficiales no se atreven a mencionar ni siquiera en voz baja.

CLIC sobre la imagen para descargar